domingo, 11 de julio de 2010

ENSAYO

Ensayo: “La Educadora que quiero ser”

Como docente en formación mi meta es formarme y especializarme correctamente, para que en un futuro pueda aplicar todos mis conocimientos y sea capaz de traspasarlos ante mis alumnos. Pero más allá de eso, quisiera enfocarme en ser una buena educadora. Educar viene de implicar, dirigir, orientar, facilitar un cambio en la persona del otro. Un educador es aquel que dispone su vida, sus acciones al servicio de otro. Es un servidor, quizás en su sentido originario, de ayuda. Sin embargo no es un sirviente, no pierde su vida en ayudar y en la felicidad ajena. No se diluye en exigencias ajenas olvidándose de sí. Antes, encuentra su propia felicidad y realización en esa donación al otro.
Por lo tanto mi misión será la de guiar a mis alumnos facilitándoles conocimientos, motivándolos a que lleguen contentos a clases, con ganas de aprender nuevos saberes, quiero ser una educadora que promueva la libertad de pensamientos, pero también que fomente valores, como el respeto. Mi actuar estará guiado por la autonomía, un profesor autónomo es aquel que enseñará a los alumnos a descubrir su propia autonomí¬a y a crecer siendo fieles a sus propios principios e ideales y no movido por sus caprichos y deseos egoístas e infantiles.
Hoy en nuestro país tenemos una gran tarea por delante, todos sabemos que en materias de educación aún falta mucho por hacer, se que como persona no voy a poder mejorarlo todo, pero sí quiero trabajar, entregando un pequeño granito y aportar con esta tarea hermosa que es la de educar, no solo porque es mi vocación, si no porque estaré formando niños. Ser educador pasa también, por tener conciencia sobre la responsabilidad que implica no sólo el enseñar contenidos curriculares, sino que la trascendencia de la labor de formación del hombre, de ciudadanos, de quienes se espera que lleguen a ser personas positivas para el país. Para esto es necesario la comunicación como aspecto fundamental, que el profesor sepa escuchar: atender las preguntas de los estudiantes, saber recibir las objeciones, si las tienen, y canalizarlas; ser comprensivos de sus dificultades de aprendizaje, a fin de solucionarlas o de referirlos a quien la pueda solucionar, además de saber enfocarnos en, brindar la atención adecuada a las dificultades en el aprendizaje o al talento que ellos muestren.
Por sobretodo me enfocare como educadora en mostrarle a mis alumnos el maravilloso mundo de la educación, incentivándolos, provocándoles curiosidad por el conocimiento y el saber, como decía Kant:” Solo por la educación el hombre llega a ser hombre”. Es necesario tener conocimientos, no solo por el bien personal, sino que hoy la sociedad lo exige a modo de sobrevivencia.
Este es un largo camino, que se debe recorrer, donde todos debemos estar comprometidos, primeramente nosotros los educadores, quienes somos los encargados de llevar esta labor a cabo, pero igualmente debemos convencernos que padres, sociedad, y estado también deben implicarse.

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